Su caso saltó a las noticias hace apenas unos meses. Toda la prensa hablaba de un ‘niño brujo‘ y de un ‘ángel rubio tatuado‘. Las imágenes de un pequeño niño nigeriano aferrándose a una botella de agua dieron la vuelta al mundo. Todo el planeta oyó hablar de Hope. Sin embargo, por desgracia no era un caso aislado. El pequeño, abandonado por sus padres por creer que estaba poseído o endemoniado, es solo un ejemplo de los miles de niños que mueren en Nigeria por estas creencias.
Esperanza (Hope en inglés), ese es el nombre que la salvadora rubia, Anja Ringgren, le puso al pequeño de no más de dos años cuando se lo encontró deshidratado y desnutrido en un puesto de carne de perro en Nigeria.
Desde hace unos años Anja ha dedicado su día a día a salvar niños que como Hope han sido acusados de estar embrujados. Se les conoce como ‘niños brujo’ y se les acusa de estar poseídos por el diablo o por malos espíritus. No hay piedad con ellos. Da igual la edad que tengan o dónde se encuentren. En los últimos años estas creencias han aumentando en varias zonas de Nigeria. Los niños son abandonados o incluso torturados hasta la muerte por miedo a que puedan utilizar sus supuestos poderes contra ellos. De hecho, existen hasta ‘caza niños brujo’, a quienes se les paga dinero por torturar a estos pequeños.
Una cruda realidad por la que pasan cientos de niños en Nigeria. Por eso, Anja decidió dejar atrás su vida en Dinamarca y mudarse a este país, para ayudar a todos los niños que son abandonados por sus padres por estas creencias. «Miles de niños son acusados de brujería y hemos visto niños torturados, niños muertos y niños asustados. Esta imagen muestra por qué lucho. Por qué vendí todo lo que tengo. Por qué me estoy moviendo a un territorio inexplorado», decía Anja en su cuenta persona de Facebook al rescatar a Hope haciendo referencia además a su ONG: ‘African Children´s Aid Education and Development Foundation‘. Una organización que ayuda ya a más de 30 niños que como Hope fueron abandonados y acusados de ser ‘niños brujo’.
Ahora esta Fundación necesita ayuda. El caso de Hope fue tan mediático que las donaciones no se hicieron esperar. La ONG de Anja consiguió recaudar más de un millón de dólares. Una cifra que la fundación ya está empleando en la construcción de una clínica y la escuela para los pequeños y sobre todo en clases para terminar con esas falsas creencias y así poder terminar con más casos como el de Hope, quien afortunadamente tuvo su final feliz y juega con el resto de niños de la fundación totalmente recuperado. ¡Juntos podemos conseguir que la esperanza nunca se pierda!